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1984 regresa a cines de EE.UU. en protesta contra Trump


Cerca de 200 cines en Estados Unidos y otros países proyectarán hoy la película 1984, basada en el libro homónimo del británico George Orwell, en protesta contra el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.
La versión cinematográfica de la novela de ficción, uno de los textos más demandados en el país este año, se presenta en salas de 44 estados, y en cines de Canadá, Reino Unido, Suecia, Países Bajos, Nueva Zelanda y Croacia, según los organizadores de la iniciativa.

Dylan Skolnick, codirector del Cinema Arts Center de Nueva York, y Adam Birnbaum, director de programación del Centro Cinematográfico Avon en Stamford, Connecticut, son los gestores de la propuesta.

La fecha para la proyección se eligió con motivo de que el 4 de abril es el día en que el protagonista de la obra, Winston Smith, comienza a rebelarse contra un gobierno opresivo al mantener un diario prohibido, explicaron.

De acuerdo con la página digital de la iniciativa, a raíz de la llegada de Trump al poder el pasado 20 de enero, el retrato de Orwell de un gobierno que fabrica sus propios hechos, exige obediencia total y demoniza enemigos extranjeros, nunca ha sido más oportuno.

Al hacer lo que mejor saben hacer -mostrar una película- el objetivo es que los cines puedan iniciar una muy necesaria conversación comunitaria en un momento en que los hechos y los derechos humanos básicos están bajo ataque, sostiene el portal.

De igual modo, el evento refleja el descontento de los propietarios de las salas con la eliminación de programas como la Fundación Nacional de las Artes, uno de los temas incluidos en el proyecto de presupuesto presentado por el mandatario al Congreso.

El Teatro Rosendale de Nueva York, que tiene programada para esta noche la película dirigida en 1984 por el británico Michael Radford, recordó que la obra popularizó el adjetivo orwelliano para describir el engaño oficial, la vigilancia secreta y la manipulación.

Nadie sugiere que estamos viviendo en el universo de Orwell, pero el camino hacia ese mundo es que la gente se está desentendiendo y permitiendo que su gobierno haga lo que quiera, explicó Skolnick.