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La política se cuela en el Festival de Cannes

Los refugiados, el cambio climático o el activismo lograron colarse en la programación del Festival de Cannes, dándole tintes políticos a la 70 edición de la mayor muestra de cine del mundo.

“Espero que Corea del Norte o Siria no empañarán este edición, que queremos que sea estable, que sea festiva”, declaró el presidente del festival, Pierre Lescure, cuando presentó la selección de este año.

“Este festival, esperemos que sea un respiro que permitirá no hablar solo de cine, sino del cine como reflejo del mundo (…), hablamos de política y de los grandes temas”, apostilló.

El destino de los refugiados es un tema abordado en varias películas programadas este año, algunas de ellas incluso en competición oficial.

En “Happy end”, el director austriaco Michael Haneke, que ya cuenta con dos Palmas de Oro, vuelve a trabajar con Isabelle Huppert y Jean-Louis Trintigant para contar la historia de una familia burguesa del norte de Francia que vive cerca de un campamento de migrantes.

El húngaro Kornél Mandruczo (premio Una Cierta Mirada en 2014 por “White God”) presenta por su parte “Jupiter’s Moon”, un filme de género fantástico sobre la acogida de los refugiados.

El mexicano Alejandro González Iñárritu vuelve a la Croisette, esta vez con un proyecto de realidad virtual sobre la experiencia de ser un migrante. “Carne y arena”, fuera de competición, sigue a un grupo de refugiados “viviendo intensamente parte de su periplo”, según las palabras del cineasta mexicano, citado en un comunicado.

Por otra, la actriz y activista británica Vanessa Redgrave traerá “Sea Sorrow”, un documental sobre esta misma temática.

En la sección paralela de Una Cierta Mirada, el eslovaco Gyorgy Kristof describe en “Out” el mundo de los trabajadores migrantes en Europa.

En esta misma sección, el thriller político “La cordillera”, del argentino Santiago Mitre, está protagonizado por Ricardo Darín, que encarna a un presidente argentino reunido con varios homólogos latinoamericanos en lo alto de la Cordillera, en Chile.

Otra película con temática política, “Napalm”, de Claude Lanzmann, será proyectada en una sesión especial. El director de “Shoah” se centra aquí en Corea del Norte, donde ha viajado cuatro veces desde 1958.

La película puede suscitar polémica, lo que no disgustaría al cineasta. “Corea del Norte no es el eje del mal según George W. Bush”, afirmaba recientemente en una entrevista a la AFP.

En el plano medioambiental, se proyectará la segunda parte del documental sobre el cambio climático de Al Gore, “Una verdad incómoda”, 11 años después de su estreno. En “An Inconvenient Sequel: Truth to Power”, el ex vicepresidente estadounidense prosigue su combate viajando por todo el mundo para formar un ejército de defensores del clima.

El francés Robin Campillo (“Eastern boys”) ha escogido como tema de su nueva película, “120 battements par minute”, la lucha de la asociación Act Up para suministrar tratamientos a los enfermos del sida en los años 90. Este filme compite por la Palma de Oro.

Además, la 70ª edición del festival rendirá homenaje al gran cineasta polaco Andrzej Wajda, fallecido en octubre de 2016 y Palma de Oro en 1981 por “El hombre de hierro”. Está previsto que el líder histórico del sindicato Solidaridad, Lech Walesa, asista al acto.

radiomacondo