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Y una noche volvió Mercedes…

“Yo me enamoro de lo que canto como me puedo enamorar de un hombre”, dijo Mercedes Sosa. Balcarce 460, barrio de Monserrat. La sala no tenía ninguna luz prendida. 120 sillas formaban hileras. No había músicos en el escenario de La Trastienda. La gente aguzaba los oídos, que eran los representantes del sentido más importante y necesario de la noche. Se podía escuchar un llanto acelerado. Quizás había sido desencadenado por un recuerdo. En la misma escena, la voz de La Negra articulaba con palabras las canciones del disco Cantora.

Se lanzó Emociones Sonoras en la Oscuridad, sobre Mercedes Sosa, una experiencia que desbordó los sentimientos del público. Las pistas originales de la grabación del álbum Cantora, su último trabajo discográfico, con una mezcla 5.1 surround en la oscuridad total. Pero lo más fuerte de esta obra es la propia voz de la Negra como hilo conductor: palabras que mezclan reflexiones, humoradas y convicciones.

El repertorio se diseñó acorde a la duración de un concierto: una hora y 30 minutos. Anécdotas, voces, y la participación musical de Luis Alberto Spinetta, Charly García, Gustavo Cerati, Fito Páez, Liliana Herrero, Teresa Parodi, Víctor Heredia, León Gieco, René Pérez, Daniela Mercury, Rubén Rada y Marcela Morelo, entre grandes artistas. Esta creación innovadora salió de la combinación especial entre la Fundación Mercedes Sosa y la productora Blind Sound Experience.

“Pienso que la noche sigue siendo larga, cuando vamos a poder comprender un poco más…”, dijo Fabián Matus, presidente de la Fundación Mercedes Sosa e hijo de la cantora, que fue la frase que más le llegó de su madre en esta experiencia a oscuras. Con rasgos similares a la Mamá, como Fabián la llama, acompañado por una vincha negra que se perdía en su pelo lacio y oscuro, saludó incontables veces a la gente que percibió las dos primeras funciones. Hace ocho años que extraña a La Voz de América Latina: su fallecimiento fue el 4 de octubre de 2009.

Una de las frases que pronunció Mercedes en la obra, expresaba la necesidad de que los artistas salieran a hablar ante las injusticias. La desaparición de Santiago Maldonado le dio un tinte de actualidad importante que el único hijo de La Negra resaltó: “No tan solo Santiago, sino que el resto de los compañeros de La Túpac. Estas declaraciones son de treinta y tantos años atrás. Es una macana que estemos con vigencia de treinta y pico de años, pero es lo que nos toca. Sí creo que los artistas están tratando de comunicar una realidad”. Con seguridad, también aprovechó para destacar una canción por sobre el resto: respiró profundo y decidió la canción que volvería a escuchar “Zamba del Cielo”.

Andrés Mayo fue el ingeniero de sonido y productor musical que convocó Fabián para esta obra. “Es uno de estos proyectos únicos que va a llevar la música más lejos. Quiero destacar la voluntad y el ánimo a prueba de fuego de los que empezaron empujando esto: Julián Bonino, de Blind Sound Experience, y Fabián Matus. Porque desde que esto no era nada se imaginaron como podían llegar a una situación como esta. Y en el camino pasaron un 20 millones de cosas: elegir los temas, de qué manera presentárselos a la gente, lograr que eso llegue a sonar como tenía que sonar, diseñar el espacio auditivo desde lo acústico y lo visual para que no se vea nada, que no es fácil”. Zona de Promesas, una canción que mezcla la voz de la Negra con Gustavo Cerati, fue para él la estrella musical de la noche.

El público, cerca de 200 personas entre las dos funciones de estreno, se encontró con una paradoja particular en medio de la oscuridad. Por momentos había una necesidad de aplaudir, sin saber si ese acto estaba bien. Los movimientos eran contagiosos. La reacción de la gente se daba tras el gesto valiente de quien no soportaba estar en silencio, aunque en otros tramos se logró con total normalidad. Esa oscuridad envolvente, a ciegas, generaba una sensación de soledad absoluta. La privacidad que brindó la falta de luz permitió que las lágrimas se hayan escapado sin ningún tipo de vergüenza. Una de las ventajas.

La fundación Mercedes Sosa es una institución sin fines de lucro que busca preservar, difundir su patrimonio artístico y promover el desarrollo de la cultura latinoamericana. Las funciones al público serán los martes 26 de septiembre, 24 de octubre y 28 de noviembre, a las 20hs, en Balcarce 460, CABA.

A metros de la oscuridad, los adoquines cuadrados del barrio Monserrat recibían las luces rojas, azules y blancas de los tubos luminosos. Los autos continuaban su paso por la Avenida Belgrano, mientras una mujer rumbo a la calle Venezuela acomodaba su bufanda roja. Adentro, en La Trastienda, habían estallado los aplausos: una noche negra volvió Mercedes.

Por Patricio Barrio